Tras El Cristal opacado por la lluvia, la pequeña Lucero escribía la frase “Te Quiero”. Sus ojitos de pena llovían a cántaros el agua de la soledad.

A la espera, mantenía solo un sueño que brillaba en las gotitas de la lluvia Tras El Cristal. Mientras en completo silencio tarareaba una melodía, que le hacía dibujar una sonrisa… La sonrisa de la esperanza y la libertad.

Era un ave… Algunas veces justo como una paloma, mansa y tranquila levantaba su vuelo buscando sin descanso su sueño. Y otras veces era como un águila, con la mirada fija en el premio.Su vuelo se tornaba majestuoso y en silencio, muy veloz y certero.

Ella portaba alas de libertad, entre las sazones del tiempo que fueron cambiando su rostro y sus cabellos que ahora son grises por la edad. Jamás perdió la inocencia sigue siendo una niña sin maldad.

Su sueño se realizó y viajó tantas distancias. Horizontes amargos e inciertos. Y de pronto Tras El Cristal… Se dibujaba una mano que desde distantes tierras llegó. Tras El Cristal de sus ojos le mira a diario… ¿Qué importa si llueve o si hay tormenta o tempestad? Su mano amiga permanece siempre, todo es más simple ya nada es igual.

© Esperanza E. Vargas

Anuncios