Linda Mariposa
que vuelas de rosa
en rosa,
Y hoy en mi nariz
te posas.

Y me miro en tus ojitos
pequeñitos color miel,
y me miras con ternura
y con dulzura también.

Dime… ¡Linda mariposa!
¿Acaso tus lindos ojos
han visto mi fea nariz?
¡Para nada es una flor!

Sin embargo…
Has llegado
y te has posado en ella
bello y dulce corazón.

Y la mariposa, agitaba
despacio sus hermosas
alas,
mientras contestaba
a este lindo perrito
sus insistentes
preguntas.
Eres un lindo perrito,
muy tierno y juguetón.

Y de este bello jardín
eres el gran cuidador.
¿Acaso no te has fijado
que nunca he visto
tu nariz, que lo que miro
son tus ojos, ojos
de amor de un perrito feliz?

Cuando en las mañanas gloriosas,
tus ladridos me despiertan.
Al viajar de rosa en rosa,
me siento en seguridad.
Sabiendo que me protege
un dulce y apuesto guardián.

El perrito y la mariposa
iniciaron una linda amistad.
Perfumada de lindas flores,
y protegida por un cariño de verdad.
Un cariño verdadero
que se reflejaba en sus
dulces ojos.

¡Qué lindos ojos!

¡Qué linda amistad!
De ternura sin igual.

© Esperanza E. Vargas

 

Anuncios