Hace tiempo supe, me contaron, lo creí un cuento más de esos que nos daban sueño.
Creo, escuché o quizás soñé, que antes de nacer, cuando cada alma decidió vivir la experiencia de un tres D, hubo un acuerdo entre las energías de luz que eran y deseaban ser.
Primero cada uno seleccionó minuciosamente las experiencias que deseaban vivir.
Algunos eligieron aprender a través del desapego, otros de la soledad. Los más atrevidos decidieron aprender de la relación en pareja.
Algunos se atrevieron a experimentar la riqueza material, todos decidieron sus misiones. Pero todos proponían y elegían felicidad.
Y hubo una gran reunión de entre ellas para pactar como se interrelacionarían estas almas.
Para que por lo menos por instantes, todas sintieran eso a lo que todos esperaban llamaban felicidad.
Como, cuando se reparten los roles en una obra teatral, cada cual recibió su papel el de la obra de su vida. Y quedaba nacer. Nacieron… a mi me cuesta, creer todo esto.
Pero no sé por qué lo creo. Así fue como debí elegir VIVIR. comenzando en saborear ese INSTANTE no de llanto, sino de FELICIDAD. al comenzar a respirar.

Dale las gracias a tu alma
y a todos los que te rodean
siéntelos en calma.
Bellos sueños.

© Araceli García Martín

Anuncios