Mi hermanita Flor y yo somos un poco traviesos. Nos gusta correr y trepar por los árboles.

Y muchas veces a la hora de dormir, inventamos historias y hasta soñamos volar y también subir por una escalera y acomodar del cielo las estrellas.

Florecita se trepa sobre las nubes y se pone a acomodar las estrellas.

Mi Abuelo Modesto, nos ha traído una Luna muy hermosa y le pondremos en su lugar, es tan linda mirarla desde el cielo brillar.

Mi Abuelo Modesto, nos ha enseñado, a viajar con la imaginación con todas esas historias que nos ha contado. Por eso mi hermanita Flor y yo disfrutamos mucho nuestro tiempo. Y nos gusta siempre agradecer a nuestro abuelo.

Aunque él ya es mayor, se comporta muchas veces como un niño. Para ponerse a nuestro nivel y mostrarnos el mundo con cariño.

Ese será el gran legado de nuestro abuelo Modesto, sus recuerdos, sus travesuras, serán anécdotas que, mi hermanita flor y yo recordaremos siempre. Historias que contaremos a nuestros hijos y nietos, el abuelo Modesto siempre vivirá en nuestros corazones.

© Cati Mercadal Sans & Esperanza E. Vargas

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