El zapato de salón,
se vistió de rojo y gris
para ir a bailar por ahí.
Se encontró con calzados
de todo tipo ;
Atléticos y alpargatas
Sandalias, y botas,
Ortopédico y pantuflas,
Ballerinas y Peep Toes
Todos variados,
en sus pies acoplados
sus amigos son.
Las zapatillas verdes
de estar en casa
salieron
las dos arrastrando
por el porche
con mucha guasa
a tirar la basura.
Primero.
le miró de arriba abajo
luego de abajo arriba
sin dar las buenas tardes
les dicen las muy altivas:
¿A donde vas,
tu tan solo
zapato de salón tan ataviado
sin tu compañero de al lado?
Y el Tacón de salón,
con su bello sombrero
tan decidido le contestó
¡A bailar, sin ninguna queja
aunque sea a la pata coja!

© Araceli Garcia Martin

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