¡Mira! El mar está quieto.
Sus olas reposan en mi pensamiento.

Mientras busco conchas y caracolas. Mientras busco el dulce cantar de las olas.

Y se aquietan los sentidos. En mi mente soy una simple niñita.

Buscando la esencia del mar profundo y de las olas sus caricias en mis pies.

Es mi mundo pequeñito. Y gigante todo lo que veo. Pero no me asusto ni tengo miedo.

¡Mira! El mar me ofrece perlas de colores. Y haré un hermoso collar adornado con flores y coral.

Arrecife de amor es mi corazón.

Puerto conquistado es la luna que en silencio me abraza.

Y las gaviotas danzando las alegrías de un hermoso despertar.

© Esperanza E. Vargas

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