La desconfianza es una emoción negativa,
que implica inseguridad sobre las acciones
futuras de otra persona.
Y por ser desconfiado este cangrejo
casi muere en el intento.


Imagen tomada de internet

Entre la arena brillaba
el cangrejito lo vio,
un pendiente de una perla
con un precioso color.

Aunque pesaba muchísimo
lo subió al caparazón,
y de camino a su casa
una ardilla le chistó.

Shiiss, amigo cangrejito,
¿quieres que te ayude yo?
repartiremos el peso
lo cargaremos los dos.

«No gracias, _dijo el cangrejo_
queda poco camino»,
pero estaba tan cansado
que descansó entre unos pinos.

Shiiss, amigo cangrejito,
le habló luego una serpiente,
si necesitas mi ayuda
yo voy inmediatamente.

«No gracias», _dijo el cangrejo_
cerca de su madriguera,
pero tanto le pesaba
que descansó en la vereda.

Shiiss, amigo cangrejito,
si necesitas mi ayuda,
le dijo luego el conejo,
voy al momento sin duda.

El cangrejo desconfiado,
otra vez volvió a negar,
y estaba al llegar a casa
a punto de reventar.

© Marisa Alonso Santamaría

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